Estamos de acuerdo que el descaso en general es indispensable para nuestro cuerpo, pero más si cabe para nuestros ojos.

Cuando estamos despiertos los ojos pueden sentir síntoma de cansancio, picor, fatiga y están expuestos a todo tipo de agentes externos que pueden dañarlos. Aunque no nos damos cuenta, nuestros ojos están trabajando durante el día constantemente, por eso cuando llega la hora de dormir el sueño es lo más parecido a un premio para nuestros ojos y nuestros ojos lo agradecen. Hay 5 fases diferentes por las que pasa el cerebro durante el sueño: Etapa 1, 2, 3, 4 y el conocido como sueño de movimientos oculares rápidos o REM.

Los músculos de los ojos: ¿conoces cómo funcionan?

Durante el día los músculos de los ojos están totalmente activos, estos músculos nos permiten enfocar los objetos ya sea de cerca como de lejos, abrir y cerrar los ojos para que pueda entrar una cantidad de luz regular, y estabilizan los movimientos de los ojos. También existen músculos que realizan infinidad de movimientos automáticos e involuntarios pero cuando nos vamos a dormir nuestros ojos entran en modo inactivo o se desactivan, aunque durante diferentes etapas de sueño siguen moviéndose enviando y captando infinidad de información. Si, los ojos siguen en funcionamiento durante el sueño, es la retina la que continúa enviado información de forma visual al cerebro aunque este al despertarnos precisa reactivarse. El globo ocular no distingue el día de la noche, y el cerebro precisa de unos cuantos segundos para darse cuenta de que nos hemos despertado por eso no discernimos las imágenes completamente.

Noche y descanso: las fases del sueño

El  INSE (Instituto Nacional de Salud de España) afirma que cada persona consigue soñar durante al menos 2 horas a lo largo de la noche, aunque una gran cantidad de veces no logramos acordarnos de los sueños. El no recordarlos es debido a que el cerebro durante los diferentes ciclos de sueño mantiene el modo de la memoria parado, y esto nos hace inviable recordar las secuencias. Si nuestro sueño no es profundo y suele interrumpirse se podrán recordar algunos detalles de éstos.

Si el relajar los ojos es importante en nuestro día a día como hemos visto, cuando nos sometemos a una intervención ocular resulta importantísimo realizar un buen descanso ocular y seguir las instrucciones de los especialistas que te aconsejaran para que el postoperatorio sea lo mejor y lo más corto posible, ayudando a que transcurra sin incidencias.

Durante la cirugía ocular los ojos están expuestos a potentes focos de luz  que sufren del estrés propio de la cirugía. Por eso en casa es vital el descanso en forma de siesta, el relajante o la sedación que le administramos antes o durante la intervención le hará sentirse adormecido y con síntomas de cansancio.

A la hora de dormir, la recomendación después de haberse sometido a una cirugía ocular es hacerlo boca arriba y con una cubierta de seguridad (oclusor ocular o en su defecto con gafas a modo de protección), así evitamos cualquier tipo de roce o traumatismo que pueda sufrir el ojo e incluso el acto reflejo de tocarnos o rascarnos. En ningún caso conviene dormir boca abajo o de lado.

Tipos de cirugía y horas de sueño recomendadas

Dependiendo de los tipos de cirugía realizada habrá que seguir indicaciones diferentes a la hora de dormir.

Al dormir la siesta teniendo los ojos cerrados durante el mayor tiempo posible ayuda a que el proceso de cicatrización sea mejor, favorece que el Flap cornal que se ha realizado cierre más rápido tanto en el caso de Lasik como en la prk, ya que habrá más estabilidad de la película lagrimal y a si mismo favorece que la respuesta inflamatoria sea menor todo esto acompañado por su  tratamiento de antibiótico y antinflamatorio.

En el caso de la cirugía con lente intraocular es también fundamental dormir para recuperarse del estrés de la intervención, manteniendo los ojos cerrados para posibilitar el proceso de cicatrización de las incisiones corneales realizadas durante la cirugía, y facilitando la desinflamación producida por la introducción de la lente. Es imprescindible acompañar la siesta con el tratamiento médico pautado por el cirujano.

Por ultimo queremos apuntar que no solo importa cuánto tiempo estemos dormidos, es igual de primordial que el tiempo que trascurrimos durmiendo sea de calidad. Una interrupción en las diferentes etapas del sueño dependerá el buen funcionamiento en general de tu cuerpo al día siguiente. Descanso, energía, formación de recuerdos, liberación de la hormona del crecimiento… son algunas de las sensaciones que te proporcionara esa buen calidad de sueño.

Quiero dormir mejor, ¿cómo puedo hacerlo?

  • Ir a dormir y levantarse siempre a las mismas horas
  • Por la tarde-noche evitar consumir productos con cafeína o teína
  • Hacer ejercicio, no por las noches
  • Evitar cenas copiosas
  • Mantener una temperatura adecuada en la estancia
  • Eludir distracciones con el móvil, ruidos, luz en el momento de acostarse