nino problemas visuales

Ofrecer a sus hijos una infancia feliz debería ser la única preocupación de los padres. Por ello deben saber que los primeros años de su vida son esenciales para un perfecto desarrollo de su visión. Según estudios recientes uno de cada cinco niños en España sufre algún problema relacionado con la visión.

¿Cómo saber si tu hijo tiene problemas visuales?

En los niños pequeños los problemas visuales son complicados de detectar puesto que el niño no es consciente de que ve mal. El niño piensa que todos ven igual que él. Es frecuente que no se quejen y no presenten claramente síntomas de alguna enfermedad porque no saben lo que les pasa. Ellos piensan que el mundo es tal y como lo perciben sus ojos.

Es importante conocer que hay algunos comportamientos que nos pueden hacer intuir un problema visual. La responsabilidad de detectar o prevenir un problema visual en el niño recae en  los padres o tutores, que son los que más tiempo pasan con los niños y pueden detectar mejor los defectos visuales en la infancia de los niños. La recomendación es vigilar y observar al niño desde pequeño para saber identificar si existe un problema en su visión o no.

Señales o síntomas que nos pueden indicar que un niño puede tener un problema visual

Cuando el niño aún es bebé, los síntomas que pueden revelar un problema visual es:

  • si los ojos le tiemblan o se desvían sin causa aparente
  • no siguen el movimiento de la cara ni la voz de sus padres
  • movimientos raros con los ojos
  • mala alineación ocular
  • mucha sensibilidad a la luz
  • párpado caído
  • opacidad en las pupilas

Cuando el niño crece, comienza a caminar y se incorpora al entorno escolar es cuando realmente tenemos que prestarles más atención. Existen otros comportamientos que en principio no relacionaríamos con un problema visual pero que pueden derivar en uno. Estos son algunos de los síntomas de que el niño mayor puede sufrir algún problema ocular:

  • cierta tendencia a tropezarse
  • desvía o gira un ojo o ambos
  • se queja de visión borrosa
  • guiña, se frota los ojos o parpadea repetidamente
  • mira el televisor y los dispositivos electrónicos demasiado cerca
  • tiene los ojos entrecerrados frecuentemente
  • dolor de cabeza habitual y a cansancio cuando lee o escribe
  • para leer o escribir se acerca mucho
  • mala comprensión de lo que lee
  • tuerce la cabeza para ver las cosas o leer la pizarra
  • no mantiene bien el equilibrio o se va chocando con las cosas u objetos
  • mezcla palabras y confunde letras
  • confunde los colores
  • no presta atención y se sienta mal en la silla cuando escribe

Un problema visual no descubierto a tiempo causará en el niño problemas de aprendizaje en el colegio bajando su rendimiento escolar. Además puede perjudicar la actividad diaria de los pequeños y suponer dificultades para jugar con los amigos, practicar deportes, dificultad en relacionarse socialmente y en un mal desarrollo en la personalidad del niño.

¿Desde qué edad y cada cuánto tiempo es aconsejable llevar al niño al especialista?

En la Clínica oftalmológica Coro de Madrid hacemos hincapié en la importancia de una detección precoz en el desarrollo de cualquier problema visual en los niños. Si hemos detectado un problema de visión en el niño es importante acudir al especialista (óptico y/o oftalmólogo) para que se le pueda poner el tratamiento más adecuado y así evitar que pueda afectarle en su día a día. Por eso nuestras recomendaciones para los primeros años de vida del niño son:

  • Hasta el primer año en las revisiones del niño descartaríamos cualquier tipo de malformación o alguna enfermedad ocular como el retinoblastoma que es el tumor más usual en la infancia.
  • Una vez cumplido el año ya podemos diagnosticar defectos en la refracción, cambios en la motilidad ocular y estrabismo (se pierde la equidistancia de los ojos y cada ojo mira en una dirección distinta).
  • Si bien es cierto que entre los 3 y 5 años el ojo de un niño aún se encuentra en proceso de maduración y no es tarea fácil poder obtener la agudeza visual, existen algunos test para poder hacerlo. A esta edad podremos comprobar la agudeza visual y descartar la posibilidad de padecer ojo vago o ambliopía (pérdida parcial de la visión de uno o ambos ojos y que no puede corregirse con gafas).
  • Es a partir de los 5 o 6 años cuando el ojo ha adquirido la maduración suficiente como para reconocer movimientos, leer, deducir objetos, signos o códigos de colores. A esta edad el niño alcanzara el 100% de su visión coincidiendo con la edad escolar. Hay que recordar que dentro de la edad escolar un problema visual puede entorpecer su proceso de aprendizaje.
  • A partir de los 6 años y hasta los 14 o 15 años recomendamos hacer controles anuales.

Puedes pedir tu cita con nuestro servicio de oftalmología infantil en Madrid para descartar problemas visuales en tu hijo y realizar sus revisiones periódicas con los mejores profesionales.