Cada día recibimos en el consultorio diversos y diferentes pacientes con múltiples problemas oftalmológicos. Uno de los motivos  más frecuentes por las que los pacientes acuden a nuestra consulta es por la aparición de moscas volantes.

Pero, ¿Que son exactamente las “moscas volantes”?

Son pequeñas condensaciones de fibrillas de colágeno que se forman en el humor vítreo, sustancia o gel que rellena nuestro ojo. Con la incidencia de la luz a través de las pupilas, estas fibrillas generan sombras sobre nuestra retina provocando la sensación de estar viendo pequeños hilos, telas, o formas similares a “moscas”. Éstas son denominadas de manera técnica miodesopsias, y se observan con mayor precisión cuando miramos al cielo, sobre fondos blancos y también en épocas en las que el paciente este soportando mayor estrés  y ansiedad.

Los pacientes más propensos a sufrir miodesopsias son los miopes, diabéticos, operados de cataratas o en un grado mayor los que padecen inflamaciones en el interior del ojo (uveítis).

Los cuerpos flotantes no se pueden prevenir, lo que si hay que explicarle al paciente que esté atento si:

  • – aumenta el numero
  • – crecen de tamaño
  • – pérdida de visión lateral o destellos de luz.

Dado que si ocurre alguno de estos síntomas habría que acudir de manera urgente al oftalmólogo pues se puede deber a un desprendimiento de vítreo y como consecuencia ocasionar un desprendimiento de retina.

Es por ello que recomendamos que a partir de los 40 años se realicen consultas anuales en el oftalmólogo.

En principio no hay tratamiento específico para este problema pero si se dan las condiciones anteriormente citadas se puede recurrir a una vitrectomía, que se basa en la extracción del humor vítreo y en su lugar se inserta una solución salina o también se aplica la fotodisrrupción por láser.