Muchas enfermedades oculares no se ven a simple vista o en muchos casos son asintomáticas, se antoja necesario entonces en cantidad de ocasiones hacer una buena y cuidadosa prevención para detectarlas, así como una buena salud ocular para no padecer otro tipo de consecuencias pasado el tiempo. El estudio del fondo de ojo nos permitirá detectar con seguridad estas enfermedades.

Actualmente la estimación es que unos 5 millones de personas en España están en riesgo de padecer  algún tipo de ceguera por patologías vinculadas directamente con la retina. La mayor parte de estas enfermedades guardan relación con la edad o con personas diabéticas, de ahí el interés de realizar revisiones y pruebas oftalmológicas para el cuidado de la retina

Una de las pruebas que más realizamos en nuestro centro para observar el interior del ojo es la retinografía. Es una prueba necesaria para un correcto diagnóstico de muchas enfermedades en el fondo del ojo, pero para entender mejor para que se realiza una retinografía antes debemos saber que es la retina y cuál es su estructura.

La retina es la capa más interna del ojo. Transforma la luz que recibe del exterior, en un impulso nervioso que va hacia el cerebro pasando por el nervio óptico, convirtiéndose en las imágenes que observamos. Desde la córnea nos llega la luz, que cruza la pupila y el cristalino llegando hasta la retina. Para una buena visión se precisan unas estructuras sanas.

Estructuras en el fondo de ojo:

  • La cabeza del nervio óptico o papila óptica, es la zona circular alojada en el centro de la retina, las fibras de las células retinianas salen desde el ojo hasta el cerebro y forman el nervio óptico.
  • La circulación, que son las arterias y venas que nutren la retina.
  • La Mácula que es la parte más central de la retina, donde la luz se enfoca cuando miramos un objeto. Es el punto que usamos para mirar con detalle las cosas (leer, coser…) y en ella se centra todo lo que vemos. También es responsable de la visión de colores y de buena iluminación.
  • La Fóvea es la zona central de la retina donde se enfocan los rayos luminosos que llegan hasta la retina.
  • Retina periférica: Es responsable de la visión durante la noche es muy útil para detectar y evitar posibles obstáculos que pueden surgir en puntos laterales de nuestro campo visual.

La retinografía es una prueba diagnóstica que se realiza con un retinógrafo a modo de fotografía, con ella obtenemos una imagen del fondo de ojo o de la retina. Tiene una duración aproximada de 30 minutos, es una prueba muy sencilla, rápida, muy útil e indolora. Es una prueba no invasiva y no conlleva ningún riesgo para el paciente. No es necesario una preparación previa pero si tenemos que dilatar la pupila para poder observar mejor la retina y con buena calidad. Nos ofrece información muy importante sobre el estado de la retina y así poder dar un diagnostico u ordenar más pruebas si fuera necesario.

Retinógrafo

¿Qué personas están obligadas a realizarse una retinografía?

Un control de la retina deben realizarlos personas de cualquier edad, es igual de importante, pero las personas con alguna de las siguientes características, deben prestar un mayor interés:

  • Mayores de 45 años
  • Diabéticos
  • con hipertensión
  • con altas Miopías
  • con antecedentes familiares con enfermedades oculares

Como es la prueba

  1. Dilatación pupilar con gotas. Es aconsejable no venir conduciendo ya que el paciente vera borroso durante unas horas en distancias cortas y podrá sufrir algún deslumbramiento.
  2. Una vez dilatado el especialista que le realice la prueba le sentara delante del retinógrafo colocándolo en la mentonera, y le hará mirar un punto fijo. Le tomara varias fotos de la retina por cada ojo, el paciente solo notara un flash de luz como cuando haces una foto con una cámara.
  3. Seguidamente las imágenes se graban y se almacenan digitalmente.

Una vez realizada la prueba, se le dará cita con el especialista quien le informara con detalle sobre el estado de su retina y le entregara la prueba informada.

Con la Retinografía se pueden diagnosticar y detectar diferentes patologías oculares que afectan a la retina como:

La obtención de imágenes obtenidas mediante la retinografía no solo ayudan a la detección precoz de estas patologías, también podemos hacer valoraciones de la retina pasado el tiempo y evaluar así la evolución de las distintas enfermedades.

A partir de los 55 años es recomendable realizarse una retinografía de manera regular cada uno o dos años, especialmente personas con antecedentes familiares de patologías de retina o con alguna de las patologías que afectan a la retina anteriormente descritas.