Una buena limpieza de los parpados y pestañas es esencial para prevenir y tratar diferentes problemas oculares. Nuestros ojos son un órgano delicado y requiere de unos cuidados especiales no solo durante la cirugía, sino también antes y después de la cirugía.

Los parpados y las pestañas cumplen la función protectora de la córnea y de la parte exterior del globo ocular. Ante cualquier ataque los parpados se cierran protegiéndonos a modo de pantalla, pero también cuando parpadeamos hacemos que la calidad visual sea la más adecuada al homogenizar la película lagrimal y  segregar más lípidos, con lo que conseguimos una mejor calidad de lágrima. A pesar de esto, esta protección no es lo suficientemente efectiva y se precisa de higiene ocular.

Por norma general  lavándonos la cara quedaría resuelto el problema, pero si se presenta alguna patología, alergias, infecciones o problema en los parpados (en estos tratamientos a largo plazo la medicación solo se usa en períodos de tiempo cortos para el control de posibles brotes) la limpieza resulta ser necesaria, y se presenta como algo primordial el seguir un tratamiento adecuado de higiene y con medicación si es necesario. En conclusión, una buena higiene realizada de forma adecuada y constante, puede ser la clave para que un tratamiento médico sea un éxito.

¿Cómo debo limpiar mis párpados? Higiene palpebral antes de la cirugía

El propósito de la higiene palpebral o de la limpieza de párpados y pestañas antes de la cirugía –ya sea cirugía refractiva, operación de vista cansada o cirugía de cataratas– es disminuir al máximo la cantidad de bacterias que existen en el borde palpebral. La recomendación es realizar 2 veces al día la limpieza, por la mañana y por la noche, durante los 3 días previos a la cirugía. De todas formas hay que seguir los consejos e instrucciones del oftalmólogo en estos casos.

Antes de la operación el oftalmólogo le examinara los parpados y las pestañas para asegurarse de que no haya ninguna alteración bacteriana, anomalías palpebrales o infecciones. Si hay presencia de sobre proliferación bacteriana, el oftalmólogo recomendara un tratamiento de higiene palpebral para disminuir la presencia de bacterias y como hemos dicho antes y en caso de ser necesario, pautar un tratamiento tópico con antibióticos.

Instrucciones para una correcta limpieza de los párpados

Para realizar una correcta limpieza de los párpados lo haremos con toallitas estériles  impregnadas especiales para higiene y reparación palpebral, a poder ser que no contengan  conservantes ya que hay que tener en cuenta que la piel del parpado es muy delicada y así conseguiremos una mayor tolerancia. Estas toallitas las utilizaremos siempre bajo el control oftalmológico, y emplearemos una toallita distinta para cada ojo para así evitar cualquier tipo de contagio.

  1. Limpieza de párpados y pestañas
  • Es muy importante lavarse las manos con aguay jabón y aclarar bien.
  • Abrimos el sobre y sacamos la toallita
  • Cerramos el ojo
  • Aplicamos la toallita sobre el párpado y las pestañas
  • Realizamos pequeños masajes efectuando movimientos circulares sobre el párpado.
  1. Limpieza del Borde Palpebral
  • Ponga un dedo sobre la zona exterior del ojo y fije los párpados manteniendo los ojos cerrados y estire levemente hacia fuera.
  • Sobre los bordes del parpado arrastre sutilmente la toallita y ejerza una suave presión
  • Haga movimientos reiterados desde el extremo interior hacia el extremo exterior.

Seguiremos estos mismos pasos para ambos ojos.

De todos modos, existen líquidos jabonosos y geles en la farmacia destinados también a la higiene de parpados y pestañas…

Higiene palpebral después de la cirugía

Una vez que nos hemos sometido a la intervención quirúrgica y hemos sido dados de alta de la misma, en casa podemos seguir realizándonos higienes palpebrales o limpiezas de párpados y pestañas para prevenir molestias y sobre todo para seguir manteniendo una buena higiene de la zona. Un punto importante es desmaquillarse correctamente. El quitarse mal el maquillaje de los ojos  o hacerlo rápidamente, si se convierte en una costumbre puede acarrear consecuencias para nuestros ojos, ya que crean suciedad y acumulación de producto en nuestros ojos y puede llegar a taponar nuestras glándulas situadas en el borde del ojo e incluso tener problemas de blefaritis.

La blefaritis se debe a la proliferación de bacterias en exceso en nuestros parpados y en nuestra s pestañas y causan la formación de costras, caspas y secreciones en esta zona. Esto se puede evitar con una buena higiene palpebral.

Una limpieza diariamente aumenta el bienestar de los pacientes en el día a día. No solo está indicada antes de cirugías oculares, también en situaciones de cansancio ocular secundario al estrés laboral y en personas que padecen ojo seco. Además evitan la aparición reiterada de orzuelos y chalazión….

Un mal cuidado de los parpados y las pestañas puede ser una razón suficiente de pérdida parcial o permanente de la visión, por lo que es importante realizar freuentemente una correcta limpieza de párpados y pestañas.