7 claves sobre la hipertensión y la visión que debes conocer.
La relación entre la hipertensión y la visión es más estrecha de lo que la gente se imagina. Cuando los pacientes acuden a consulta es muy frecuente escucharles comentar:
“Doctor, tengo la tensión un poco alta, pero veo bien, ¿debo preocuparme?” la respuesta del doctor es siempre tranquilizadora pero indicando a modo de advertencia, que la hipertensión puede dañar los ojos aunque no esté dando síntomas hasta fases avanzadas.
En España millones de personas se ven afectadas por la hipertensión arterial y, si no está bien controlada, puede ocasionar lesiones en órganos vitales como el corazón, el riñón… y también la retina.
Comprender la relación que hay entre la hipertensión y la visión es esencial para poder prevenir posibles complicaciones y proteger así la salud ocular en un futuro.
¿Qué tienen que ver la hipertensión y la visión?
La retina es la única parte de nuestro cuerpo donde directamente se pueden ver y examinar los vasos sanguíneos sin necesidad de cirugía.
Cuando la presión arterial está alta de manera constante, esos pequeños vasos retinianos se estrechan, se endurecen y pueden llegar a romperse.
Este trastorno se conoce como retinopatía hipertensiva, una de las señales clave de la relación entre la hipertensión y la visión.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, padecen hipertensión más del 30% de los adultos y un importante porcentaje, muestra sin saberlo, algún grado de afectación.
Síntomas de alarma que no hay que ignorar
A pesar de que en muchas ocasiones no hay síntomas, en fases más avanzadas es posible que puedan aparecer:
✔ Visión borrosa repentina.
✔ Manchas oscuras en el campo visual
✔ Dolor de cabeza intenso asociado
✔ Pérdida parcial de la visión
Cuando aparecen estos síntomas, la relación entre la hipertensión y la visión ya está provocando un impacto funcional.
Hipertensión y visión: factores de riesgo añadidos
No podemos dar por supuesto que todas las personas que son hipertensas van a desarrollar daños oculares, pero si es verdad que el riesgo puede aumentar si existen:
Diabetes
Tabaquismo
Colesterol alto
Enfermedades renales
Ser mayor de 50 años
En sus protocolos clínicos, la Sociedad Española de Oftalmología advierte que la combinación de diabetes e hipertensión multiplica el riesgo de daño retiniano.
Prevención: la mejor estrategia
En nuestro centro si algo nos ha enseñado la experiencia en consulta es que no hay nada como la prevención, influye en la relación entre la hipertensión y la visión.
Recomendaciones:
Control riguroso de la tensión arterial
Revisiones oftalmológicas anuales
Dieta baja en sal
Ejercicio físico regularmente
Abandonar el hábito de fumar
Hace poco en consulta un paciente nos comentó: “Yo pensaba que la tensión solo podía afectar al corazón”. Después de enseñarle su retinografía, comprendió que los ojos también pueden “hablar” si la presión no está controlada.
Cuándo acudir al oftalmólogo
Se debe acudir a consulta si:
✔ Eres hipertenso y hace más de un año que no te revisas la visión.
✔ Has notado recientemente cambios en tu visión.
✔ Si hace poco que tu médico te ha ajustado el tratamiento antihipertensivo.
Por nuestra experiencia en consulta, muchos pacientes en sus controles periódicos descubren alteraciones incluso antes de que la hipertensión y la visión produzcan afecciones más graves y complejas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afecta la hipertensión a la retina?
Podemos clasificar en diferentes grados la relación existente entre la hipertensión y la visión:
✔ Estrechamiento vascular: Los vasos se vuelven más rígidos. No es habitual que de síntomas.
✔ Hemorragias y exudados: Pequeñas manchas rojizas o blanquecinas que se observan y son visibles en el fondo de ojo.
✔ Edema de papila: Inflamación del nervio óptico. Circunstancia grave que precisa valoración urgente.
En las primeras fases, puede que el paciente no note nada. Y claro, aquí está el problema, porque la hipertensión y la visión pueden presentar una evolución silenciosa.
¿Cómo diagnosticamos la afectación ocular por hipertensión?
En nuestro centro a la hora de efectuar una evaluación sobre la relación que existe entre la hipertensión y la visión realizamos los siguientes procedimientos:
✔ Tomografía de coherencia óptica (OCT
Son pruebas rápidas e indoloras y nos permiten detectar cualquier cambio incluso cuando el paciente aun no nota síntomas.
Para más información médica complementaria sobre hipertensión arterial puede consultar la web de la Fundación Española del Corazón.
¿Puede la hipertensión causar pérdida permanente de visión?
La respuesta es SÍ, en escenarios graves y en casos no tratados. La oclusión de vena central de la retina o el daño del nervio óptico pueden producir una pérdida de visión irreversible.
Lo bueno es que, si es descubierta a tiempo, la afectación por la hipertensión y la visión puede llegar a estabilizarse e incluso mejorar realizando buenos controles sistémicos.
Para recordar:
«Una revisión anual de la visión, aunque parezca una pequeña acción, puede tener un gran impacto.»
La relación entre la hipertensión y la visión es real, sucede muy frecuentemente y a menudo de una manera silenciosa.
La retina actúa como un “espejo” del estado vascular del organismo. Llevando un control de la tensión arterial no solo protegemos nuestro corazón, también conservamos la capacidad de ver claro y nítido.
Los especialistas en oftalmología sabemos que realizarse una revisión a tiempo puede evitar problemas con consecuencias a largo plazo.
Si padeces hipertensión, no descuides tus ojos y haz de tu vista una prioridad, no una opción. No dejes tu salud visual en un segundo plano.
Todas las posibles alteraciones o señales descritas son exclusivamente para referencia general y no están detallados los síntomas referidos. Si notamos algún signo de padecer alguna patología de carácter visual, la recomendación es consultar con el oftalmólogo.

