deportes invierno

Cómo inciden los deportes de invierno en nuestros ojos y cómo cuidarlos: Guía completa para proteger tu visión esta Navidad.

Cada vez más gente disfruta en esta estación de los deportes de invierno, muy especialmente coincidiendo con las vacaciones de navidad. Deportes como el esquí, snowboard, trineo o simplemente disfrutar de la nieve en la montaña o de actividades al aire libre, se antojan como ideas fantásticas para compartir con amigos y seres queridos. No obstante, normalmente pasamos por alto algo que es muy importante: nuestra salud ocular.
El frio, el sol que se refleja en la nieve, el viento y las altas montañas forman un equipo perfecto que puede perjudicar gravemente a nuestros ojos. En el siguiente post trataremos de explicar cómo inciden los deportes de invierno en la visión, porque es importante proteger nuestros ojos y cuáles son los cuidados correctos que debemos tener en cuenta a la hora de divertimos en estas fiestas pero sin poner en riesgo a nuestros ojos.

¿Cómo afectan los deportes de invierno a nuestros ojos?

Nos encantan los deportes de invierno, disfrutamos de la nieve y de las actividades al aire libre, pero a pesar de que pueda parecer inofensivo, este tipo de deportes y actividades dejan a nuestros ojos expuestos a condiciones adversas que en nuestra vida diaria no están presentes:

1. Radiación ultravioleta (UV) elevada
Cuando estamos en la nieve, esta refleja entre el 80% y el 90% de la radiación UV, con esto tus ojos obtienen aproximadamente el doble de radiación solar aumentando el riesgo de:

Conjuntivitis

Fotofobia

Queratitis actínica (quemadura corneal por exposición solar)

Quemadura corneal por exposición solar

Daño progresivo que favorece enfermedades como cataratas a largo plazo

Si nuestros ojos han estado expuestas al sol durante mucho tiempo se produce un tipo de lesión llamada queratitis actínica, es particularmente corriente en esquiadores y snowboarders, y se manifiesta con dolor intenso, lagrimeo, sensación de arenilla y visión borrosa.

2. Viento frío y aire seco.
Una combinación de temperaturas y viento frio provoca una mayor evaporación de la lágrima en nuestros ojos, lo que genera:

Sequedad ocular

Ojo seco

Irritación

Enrojecimiento

Parpadeo constante

Estos síntomas no solo afecta a personas que de por si tengan problemas de sequedad ocular, sino que también puede afectar a personas que normalmente carecen de síntoma alguno.

3. Altitud elevada.
Cuanto mayor es la altitud, estamos más expuestos a radiaciones UV y disminuye la humedad ambiental. Nuestros ojos se deshidratan más pronto y aumenta la posibilidad de inflamación e irritación ocular.

4. Posibles traumatismos o impactos.
Las personas que practican deportes de invierno están más expuestas a posibles golpes por caídas, choques y contacto con hielo o nieve dura. Todo esto puede causar:

Hematomas en la zona de los párpados

Erosiones en la cornea

Daños grave en caso de impacto directo

¿Si practicas algún deporte de invierno, por qué debes proteger tus ojos?

Si practicas algún deporte de invierno o actividad en la nieve sin utilizar una protección ocular apropiada, puedes estar poniendo en riesgo tu visión a corto y largo plazo. Los motivos más importantes que debes tener en cuenta de porque debes proteger tus ojos son:

La radiación UV a gran altura conlleva riesgos:

Los rayos del sol en una montaña inciden con mayor intensidad hasta un 30% más que a nivel del mar. Si no se utiliza una gafa de sol apropiada, en unos minutos los rayos UV pueden provocar quemaduras oculares.

Frente a las quemaduras producidas por los rayos solares los ojos no tienen defensa natural:

A modo de defensa nuestra piel se broncea, sin embargo ante un exceso de radiación los ojos no pueden crear ninguna barrera natural.

La nieve refleja la luz e incrementa el daño en los ojos:

Estamos acostumbrados a llevar las gafas de sol en verano, por el contrario en invierno muchos olvidan que las circunstancias son aún más extremas.

Una lesión en la zona ocular puede dar al traste con tus planes:

Cualquier golpe, quemadura o inflamación en los ojos puede obligarte a cambiar o parar la actividad y ser atendido de manera urgente por el médico.

La protección ocular previene daños progresivos:

La exposición continua sin gafas apropiadas incrementa el peligro de padecer cataratas y degeneración macular.

¿Y entonces, cómo cuidamos de manera correcta de nuestros ojos si practicamos algún deporte de invierno? Recomendaciones:

Usar gafas específicas para nieve, unas normales no valen.

Mantener los ojos hidratados con lágrima artificial para prevenir la sequedad.

Usar casco o protección facial completa con visera para bloquear el viento y la entrada de partículas de nieve en los ojos.

Parpadeo frecuente para favorecer la hidratación ocular.

No tocarse los ojos para evitar irritación o infección debido a restos de nieve, polvo o bacterias.

Hacer descansos visuales si sientes molestias y así evitar una lesión mayor.

Si después del día de nieve hay síntomas como dolor, sensación de arenilla… acudir a tu oftalmólogo.

Te animamos a disfrutar de los deportes de invierno estas Navidades… pero ya sabes, ¡cuida tus ojos!

La nieve, junto con el frio y el sol ofrecen a nuestros ojos un escenario bonito y agradable pero a su vez un entorno complicado para nuestros ojos. Protegerlos evita posibles lesiones a corto plazo y cuida la salud visual de tus ojos a largo plazo. Si en estas próximas fiestas has pensado en disfrutar de la nieve, practicando algún deporte de invierno o realizando actividades al aire libre en la montaña debes recordar que hay que hacerlo con precaución y seguridad y siempre llevando protección apropiada para tus ojos.
No olvides que la Navidad es época de diversión, pero también para cuidarse. Y tus ojos son lo más importante y merecen toda tu atención.

Todas las posibles alteraciones o señales descritas son exclusivamente para referencia general y no están detallados los síntomas referidos. Si notamos algún signo de padecer alguna patología de carácter visual, la recomendación es consultar con el oftalmólogo.